Conferencias y Debates

La sombra de Beethoven es alargada

"Absolute Jest" de John Adams

“Aquel a quien lloráis se encuentra de ahora en adelante entre los más grandes de todos los tiempos”. Así se refería el dramaturgo Franz Grillparzer a Beethoven en la oración fúnebre que escribió con motivo de su muerte en 1827. Al funeral asistieron cerca de 30.000 personas, entre las que se encontraban importantes intérpretes y compositores del momento, como Hummel o Schubert. Aquella multitud congregada en el centro de Viena era un buen presagio de la enorme proyección cultural que el compositor alemán iba a tener desde aquel momento hasta nuestros días.

En sus 56 años de vida, el genio de Bonn había instaurado nuevas reglas para la escritura musical. La fuerza de sus creaciones fue tan abrumadora que algunos autores, como Brahms, sintieron una influencia paralizadora en su propio desarrollo creativo. Otros compositores, como Schumann o Dvorak, hicieron patente su admiración por él a través de homenajes en sus obras. Pero el significado de su figura universal y la firmeza de sus ideales rebasaron el ámbito musical y han dejado huella en la literatura, la escultura, la pintura o el cine. A través de la obra Absolute Jest (2012) de John Adams, comprobaremos cómo la alargada sombra beethoveniana se sigue extendiendo sobre el arte del s. XXI.

A cargo de Eva Sandoval, informadora de Radio Clásica y divulgadora musical.

 

Eva Sandoval nos recomienda disfrutar con la versión del Cuarteto de cuerda St. Lawrence, la Orquesta Sinfónica de San Francisco y Michael Tilson Thomas en la dirección. Escúchala aquí.


Y como recomendación especial, John Adams on Absolute Jest. Puedes verlo aquí.

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