Conferencias y Debates

El gran secreto de Beethoven

Concierto para violín y orquesta en re mayor, op. 61

A los 27 años Beethoven comenzó a padecer los síntomas de una sordera acuciante. Los expertos aseguran que a los 31 ya había perdido el 60 % de audición, por eso, en el otoño de 1802, como fruto del convencimiento de la incurabilidad de su dolencia, escribió el conocido como Testamento de Heiligenstadt. En este texto explica que lo único que le detiene ante el suicidio es el poder de su arte: “Me parece imposible abandonar este mundo hasta que haya expresado todo lo que siento en mi interior”. Aquella carta dirigida a sus hermanos permaneció guardada en un cajón hasta su muerte.

Tuvieron que transcurrir otros cuatro años para que Beethoven revelase por fin su gran secreto: en 1806, en el boceto de uno de sus cuartetos, reconoció de forma pública su sordera. Ese mismo año y en plena crisis vital escribió su Concierto para violín, op. 61, una obra imprescindible del repertorio violinístico. Desde 1812 se vio obligado a utilizar trompetillas para escuchar sus composiciones y poco después, a los 46 años, ya no era capaz de oír ningún sonido, de ahí los famosos cuadernos de conversaciones. Curiosamente, el desencadenante de su discapacidad auditiva aún sigue siendo un gran secreto para nosotros.

A cargo de Eva Sandoval, informadora de Radio Clásica y divulgadora musical.

 

Eva Sandoval nos recomienda disfrutar con la versión de la violinista Patricia Kpatchinskaja y la Orquesta de los Campos Elíseos. Escúchala aquí.

 

Y como recomendación especial, el Concierto para piano en re mayor sobre el Concierto para violín, op. 61, con Daniel Barenboim y la Orquesta de Cámara Inglesa. Puedes escucharlo aquí.

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